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GESTIÓN DE RESIDUOS SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

Economía circular: la mejor alternativa para cuidar el medio ambiente

¿Sabías que cada segundo más de 200 kilos de desechos sólidos desemboca en el mar? Esto es debido a que nuestro sistema económico actual se basa en producir mercancías que se usen una sola vez y posteriormente se desechen.

Además, existen estudios de importantes organizaciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que concluyen que si seguimos nuestros patrones de consumo actual, para el 2050 necesitaremos los recursos equivalentes a tres planetas. Por lo tanto, la economía circular es la mejor alternativa para garantizar un planeta sano a las próximas generaciones.

Pero, ¿de qué trata la economía circular? ¿Cuáles son sus ventajas para las empresas y los consumidores? ¿Cómo se puede lograr una transición de la economía lineal a la economía circular? ¿Qué organismos están financiando políticas públicas orientadas a la reducción, reutilización y reciclaje de los residuos?

Todas estas interrogantes las responderemos en este artículo. Así que prepárate para comenzar.

¿Qué es la economía circular?

Según economipedia, la economía circular es un concepto reciente que tiene como pilares fundamentales el ahorro de energía y la sostenibilidad ambiental. Se basa en un modelo económico donde los productos se producen, se consumen, se reciclan, se producen y se vuelven a consumir, siguiendo un ciclo circular similar al de la naturaleza.

Apostar por fuentes de energía renovable, reducir el consumo de plástico, reutilizar los residuos y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), son algunas consideraciones de la economía circular para contribuir con el desarrollo sostenible.

No obstante, siguen existiendo empresas y Estados que abogan por el sistema económico actual que consta en producir, consumir y tirar. Por esta razón, la transición hacia la economía circular se ha prolongado.

Ventajas de la economía circular

La economía circular le da más importancia al bienestar social y a la calidad del medio ambiente que a los indicadores económicos (Producto Interno Bruto, inflación, entre otros). Y no es que deje de lado estos aspectos sino que garantiza los recursos para satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las del futuro.

Apostar por este modelo de producción implica beneficios directos a las empresas y a los consumidores. Para las primeras implica una disminución en los costes de producción, que hace que los precios de venta también bajen.

Y por si esto fuera poco, la economía circular otorga otras ventajas como: el surgimiento de nuevos modelos de negocio sostenibles, menos dependencia a la importación de materias primas, más oportunidades de empleo, disminución de las emisiones de GEI, menos residuos que acaban en el mar, entre otros.

¿Cómo puede lograrse una transición hacia la economía circular desde lo institucional?

Según el BID, para que las naciones puedan lograr una transición hacia la economía circular es indispensable que cuenten con marcos normativos que fomenten el desarrollo sostenible en todos los sectores y contribuyan a disminuir la generación de residuos.

Los canales para lograr dicha meta son la investigación y la innovación en la fabricación de nuevas tecnologías, que fomenten mecanismos de producción que estén alineados con la economía circular.

Recordemos que el Objetivo 12 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) establece garantizar patrones de consumo y producción sostenibles, en otras palabras la economía circular ya no es una moda sino una necesidad.

Organismos que están financiando políticas públicas enmarcadas en la economía circular

Continuamos haciendo mención al BID, puesto que dicha organización impulsa mecanismos en distintas naciones de América Latina y el Caribe para aplicar la técnica de las 3R (reducción, reutilización y reciclaje) a los residuos. Aparte, fomenta las regulaciones nacionales e insta a las mejores prácticas ambientales.

Su nuevo Marco de Política Ambiental y Social propone reglas para el abordaje de temáticas sostenibles. Específicamente la Norma 3, establece exhorta a los países a la aplicación de la economía circular, ya que ello permitirá obtener bienes con materias primas recicladas.

Conclusiones finales

Optar por la economía circular no es un capricho de los gobiernos y de las instituciones. Los niveles de contaminación ambiental a nivel mundial son alarmantes, gran porcentaje de la misma proviene de la producción de bienes y la generación de residuos.

Por lo tanto, usar los residuos como materias primas para elaborar otros productos no es una idea tan descabellada para contribuir con el desarrollo sostenible.

La pandemia del COVID-19 nos ha hecho repensar el sistema económico actual para abordar los problemas que afectan la sostenibilidad, y de esa manera, garantizar un bienestar futuro para todos.

¿Será en el corto plazo? Parece difícil, pero fomentar una economía circular es una tarea en la que también podemos contribuir los ciudadanos desde nuestros hogares. ¡Comienza ahora!

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